EMPRESAS VISITADAS

ESCUELA BODEGA EL INTA

















La Bodega - Escuela emplazada en la Estación Experimental del INTA Cerro Azul fue inaugurada en un acto del que participaron el Gobernador de la Provincia, Ing. Carlos Rovira junto a varios de sus Ministros; el presidente del Consejo Nacional de INTA, Ing. Carlos Cheppi; el Vicepresidente de INTA, Dr. Amadeo Nicora; el Director del Centro Regional Misiones, Ing. Néstor J. Oliveri; el Rector de la Universidad Nacional de Misiones, Dr. Fernando Jaume; el Director de la Estación Experimental Cerro Azul, Ing. Domingo Acuña, y un numeroso grupo de productores.

La flamante Bodega-Escuela se concretó a partir de una iniciativa conjunta del Ministerio del Agro, el INTA y la Universidad Nacional de Misiones.

El equipamiento de la bodega (compuesto por tanques fermentadores, una despalilladora, prensa neumática, bomba y filtro) está elaborado integralmente en una variedad de acero inoxidable proveniente de Italia, ya que dicho material responde a las exigencias fijadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura.

Está previsto que la elaboración comience desde principios de enero de 2006. La capacidad proyectada de la planta será de 60 mil litros aunque la maquinaria está capacitada para ampliarse a un volumen de hasta 200 mil litros.


En Misiones existen pequeñas cuencas que poseen plantaciones de uvas y elaboran vino en forma artesanal.
Cultivan fundamentalmente la variedad Isabel (más conocida como "chinche"), además de la Niágara y Venus, esta última primicia en el país.
Con este emprendimiento se pretende consolidar la actividad, ya que el pequeño productor minifundista está muy acotado en sus posibilidades de venta de fruta fresca.
A partir de este proyecto se verán beneficiados pequeños productores de cuencas de uvas establecidas Jardín América, Cerro Azul, Aristóbulo del Valle, 25 de Mayo y Dos de Mayo, entre otras localidades.

El ministro del Agro y de la Producción, Alex Ziegler, salió a defender ayer el funcionamiento de la Escuela Bodega, inaugurada a comienzo de año en Cerro Azul, al señalar que la institución opera bajos normas certificadas de calidad y que cuenta con el aval del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). “La Bodega de Cerro Azul tiene permiso y fue habilitada por el INV. No surgió del azar ni de la improvisación. Acá no se improvisa nada; nuestros técnicos han viajado varias veces a lo largo de un año a Mendoza a instruirse en la materia, y el propio instituto nacional envió especialistas a Misiones para certificar los trabajos que estamos desarrollando”, dijo Ziegler.Ayer, salieron a la luz declaraciones del titular del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Raúl Guiñazú, dando cuenta que desde ese organismo buscarán desalentar emprendimientos similares al de Cerro Azul para resguardar “la calidad” de la industria del vino que en la Argentina genera un ingreso anual de 600 millones de dólares en conceptos de exportaciones.Sin embargo, para Ziegler no fue ese el tenor de la charla que mantuvo con el titular del Instituto en Puerto Iguazú la semana pasada cuando se reunieron en el marco del Consejo Federal Agropecuario (CFA). “No hablamos de esa cuestión”, aseguró el Ministro y consideró poco serio la posibilidad que el “mismo ente que avaló la creación de la bodega ahora quiera cerrarla”. De todas formas, prosiguió, hay que dejar en claro “que el establecimiento misionero no compite con las bodegas de Mendoza. El nuestro es un Centro de investigación, desarrollo y procesamiento de la vid y no un centro industrial”. El proyectoLa Bodega -Escuela permitirá la obtención de vinos regionales, legalizados de acuerdo a una resolución del Instituto Nacional de Vitivinicultura, organismo que autorizó en este año la elaboración de dichas variedades en el caso de que cada productor obtenga menos de 4.000 litros de la bebida por año.El proyecto contempla que, en esta primera etapa, tanto el proceso de elaboración como el embotellado y los insumos para la fermentación serán subsidiados por el Estado; es decir que no tendrá costo alguno para los productores.Para su instalación el gobierno provincial a través del Ministerio del Agro y la Producción aportó la suma de 700 mil pesos, mientras que el INTA cedió el terreno donde se encuentra instalada la obra civil, financiada por el organismo nacional.El equipamiento de la bodega (compuesto por tanques fermentadores, una despalilladora, prensa neumática, bomba y filtro) está elaborado integralmente en una variedad de acero inoxidable proveniente de Italia, ya que dicho material responde a las exigencias fijadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura. Incluso, algunas de las maquinarias -comercializadas por la firma Belatoffia Argentina- provienen de ese país del Viejo Continente.En Misiones existen más de 120 productores de uva que totalizan una superficie de 30 hectáreas implantadas a las que se incorporarán el año próximo nuevas superficies que entrarán en producción.Según el Subsecretario de Reconversión y Diversificación Productiva del Ministerio del Agro y la Producción, varios de ellos elaboran vino artesanal en sus chacras, que se encuentran distribuidas en los municipios de Aristóbulo del Valle, San Vicente, Dos de Mayo, Olegario Víctor Andrade, Cerro Azul y Almafuerte, todos de la región central de la provincia. “En esas localidades están las zonas de abastecimiento de materia prima”, sostuvo y agregó que en el programa se trabaja con varias variedades de uvas: el Niágara (para vino blanco), Isabel (vino tinto) y el Venus, que se sumará la próxima semana.Maciel también se refirió a la confusión planteada a partir de las declaraciones de Guiñazú. Dijo al respecto que el titular del INV en ningún momento aludió a falencias en el funcionamiento de la Bodega Escuela de Cerro Azul “sino que desalienta este tipo de emprendimientos a futuro en otras provincias. En nuestro caso, existe un permiso especial para producir vinos de regionales” como lo tiene La Caroyense en Córdoba.

Con la comercialización asegurada de las 1.632 botellas que le correspondía, la productora de uvas Mirta Nolasque está conforme con el resultado de la calidad del vino producido y la posibilidad formalizar una actividad que es tradicional en su familia. "Prácticamente la cosecha está vendida", expresó al ser consultada sobre la venta de las botellas que se podrán adquirir en la cadena de supermercados California de Posadas, un restaurante (parrilla Los Troncos) de Oberá o en el domicilio de Nolasque, en el municipio de 25 de Mayo.Las botellas se están vendiendo a 10 pesos en las chacras y a 13,50 en el supermercado posadeño. Según fuentes del INTA el costo rondaría los 6,50 pesos, que incluiría los costos de la botella, corcho, etiquetado y la uva pagada a 2,50 pesos, por lo que es de esperar que en el futuro baje el precio al consumidor final. La marca con la que se comercializa el vino es "Laterita".Nolasque es una de los cinco productores que entregaron su fruta para realizar la primera producción de vinos en la bodega escuela de Cerro Azul. Según comentó "es un vino tinto, muy suave, con una acidez típica de la variedad que lo hace distinto" al referirse a las cualidades de la bebida. Los otros que entregaron las uvas son Pedro Ibachuta, Julio y Alfredo Koçur de Cerro Azul, Emilio Martinovich de Aristóbulo del Valle y Carlos Miller de Olegario Víctor Andrade. Algunos entregaron la variedad Isabel para la elaboración del vino tinto, y otros la Niágara Rosada para el blanco.En esta primera experiencia, esta productora de 25 de Mayo entregó dos mil kilogramos de fruta de la variedad Isabel, cuyo rendimiento fue de 1.632 botellas de 750 centímetro cúbicos. "La que entregamos, fue la primera cosecha, por eso fueron pocos los kilogramos". En cuanto a la respuesta de los consumidores agregó que "la opinión de la gente es muy buena, la aceptación es buena". Inclusive concretó una venta antes que los vinos estén terminados, "hay un comprador que compro parte de la cosecha y nos pagó por adelantado" dijo.Una tradiciónElaborar vinos en Misiones no es ninguna novedad, es una cultura que está muy arraigada, sobre todo entre los descendientes de inmigrantes europeos, que cuando llegaron a estas tierras trajeron sus gajos de vid y las plantaron en la tierra colorada. Como no tenían maquinarias o herramientas adecuadas, esos primeros colonos se las ingeniaron para construir ellos mismos las prensas o barriles, que muchos de ellos están guardados en algún galpón de las chacras misioneras, dignos de estar hoy en un museo.El caso de Mirta Nolasque no escapa a esta historia, ella es descendiente de italianos y sus abuelos trajeron vides de ese país. La chacra donde hoy tienen los viñedos perteneció a los padres del esposo de la productora. "En esta chacra donde estamos elaborando vino vivieron mis suegros hace 70 años y ellos trajeron la costumbre de hacer vino y nosotros seguimos cultivando la costumbre", comenta.A pesar de que la política del Instituto Nacional de Vitivinicultura fuera hace un tiempo atrás impedir de desarrollo de la actividad en otras zonas, fuera de la tradicional de Cuyo, en Misiones persistió la costumbre. Por supuesto, en forma clandestina. Los productores siempre hicieron su vino para autoconsumo y venta a vecinos y amigos. Con la puesta en marcha de la Bodega Escuela será posible que esta actividad pase a la formalidad, con las garantías que esto implica, sobre todo en la calidad de los vinos. Al ser consultada por LT 17 sobre la diferencia entre el vino que producían antes y el elaborado en la bodega Nolasque dijo que “se nota mucho, entre los dos hay una diferencia importante. Es todo, el olor, el sabor. Hay quienes prefieren el casero, pero la mayoría prefieren el elaborado en bodega. Ahora nosotros tenemos seguridad, que sale con mucha garantía, que es controlado por el INV, y está hecho por profesionales. Tomás un vino seguro que es apto para consumo humano”.ProyecciónMirta Nolasque asegura que la vitivinicultura “es una muy buena alternativa”. Por ese motivo desde el emprendimiento que lleva adelante con su esposo proyectan plantar más vides. Muy convencida dice que “vamos a seguir plantando uva, ya plantamos Cabernet y Merlot, que son variedades europeas. Ahora esta entrenando en producción, esta madurando la variedad Riesling Renano”. Con esta última variedad se elabora un vino blanco, fino que es apto para acompañar pescados. En cuanto a la adaptabilidad de esas variedades, que crecen muy bien en Mendoza, Nolasque comentó que en 25 de Mayo “están respondiendo muy bien al tratamiento fitosanitario, funcionan muy bien., la misma gente del INV se sorprendieron por el crecimiento, somos los únicos que tenemos sobre tierra colorada”.En esta próxima cosecha esperan producir los primeros vinos con al variedad Riesling Renano que ya entrarían en producción. En tanto que el Cabernet y el Merlot fueron injertados el invierno pasado por lo aún hay que esperar la próxima cosecha para ver los resultados. “Contamos con una cosecha segura de 7 mil botellas para la próxima de la variedad Isabel”. En este emprendimiento apuntarán únicamente a la producción de vinos, no así al cultivo para fruta fresca. Inclusive proyectan construir su propia bodega, que estiman significará una inversión de 700 u 800 mil pesos, que permitirá asociarse a otros productores de la zona que también elaboran la bebida.En la puesta en marcha de la Bodega Escuela que fue construido en la estación Experimental del INTA de Cerro Azul, con financiamiento del Estado provincial y asesoramiento de la Universidad nacional de Misiones se procesaron 6 mil kg de uvas de Misiones y 7 mil 500 de Mendoza, obteniéndose 8 mil litros de vino.

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